En el presupuesto anual de 2004 la Unión Europea recibió el 1,24 % del Producto Nacional Bruto de los Estados Miembros. En el año 2006 recibirá sólo el 1,09 %. Y ahora, según la proposición de la Presidencia Británica, la Unión Europea recaudará todavía menos: el 1,03 % anualmente en el septenio de 2007 hasta 2013.

Este desarrollo del presupuesto comunitario a la baja es consecuente y justificado. Una gran parte de la opinión pública en Europa está en contra de una mayor contribución a los presupuestos europeos. Especialmente el NO de los ciudadanos holandeses - mayores contribuyentes netos a la Unión por ciudadano - a la Constitución Europea se basaba en este sentimiento.

Parece que muchos políticos europeos, criticando el recorte propuesto en los presupuestos 2007 hasta 2013, todavía no han tomado nota ni han aceptado lo que pasaba en el proceso de la ratificación de la Constitución Europea: una advertencia a restringir el presupuesto comunitario y a ralentizar el proceso de adhesión y cohesión de nuevos Estados miembros.