• Foros parlamentarios y de ciudadanos

    El 20 de enero de 2006 el Parlamento Europeo (PE) decidió organizar "Foros parlamentarios" entre el PE y los parlamentos nacionales para fomentar y estructurar el debate europeo en torno a la Constitución Europea. Además pide a los Estados Miembros de la Unión Europea que a su vez programen "Foros de ciudadanos" en su ámbito.

    El final de esta fase de debate y reflexión estructurada lo propone para la segunda mitad del año 2007. Entonces se debería decidir, cómo se seguirá con el proceso de la ratificación de la Constitución.

    En su declaración el EP se pronuncia en contra de una implantación selectiva de la Constitución, que había propuesto el Gobierno francés hace unas semanas. Se abstiene a pronunciarse sobre la opción de un cambio del texto de la Constitución. Por lo contrario afirma que la aceptación del texto actual en el proceso de debate y reflexión sería un resultado positivo.

    Se niega también a pronunciarse sobre un posible referendo europeo que se había planteado en el texto provisional de la declaración.

    Fuente: PE

  • ¿Unida en la diversidad?

    Esta divisa europea "Unida en la diversidad" (Art. I-8 de la Constitución Europea) puede chocar con el enunciado enseguido: "La moneda de la Unión es el euro". En unas lenguas de la Unión no existe la combinación de las dos vocales "e" y "u" como en "euro".

    Tres países que quieren introducir el euro en los próximos años han anunciado que van a escribir la moneda "euro" diferente a lo usual por razones lingüísticas de sus lenguas. Letonia quiere nombrarlo "eiro", Eslovenia "evro" y Malta "ewro". Quieren también escribirlo de ésta manera.

    Argumentan que ese derecho suyo resulta conforme a los principios fundamentales de la Unión Europea: de igualidad e identidad. ¿Éste derecho se aplica también en el ámbito de una palabra artificialmente creada, sin pertenecer al patrimonio lingüístico de ningún país?

    ¿Será posible una pronunciación libre y diversa, pero una escritura unida?:roll:

    Basado como fuente en "Handelsblatt", 06/01/2006

  • ¿Hacia una Unión centralista?

    El apenas inaugurado nuevo Presidente del Consejo Europeo, el canciller austriaco Wolfgang Schüssel, nota tendencias centralistas en la Unión Europea, según una entrevista con la "Süddeutsche Zeitung" el 1º de enero de 2006.

    Afirma que el Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas (TJCE) en Luxemburgo haya extendido sistemáticamente en los últimos años las competencias europeas, en detrimento de las competencias nacionales. Hasta se ha atribuido competencias donde definitivamente no existe derecho comunitario. Cita un ejemplo de Alemania (el rol de la mujer en el servicio militar) y uno de Austria (el acceso de estudiantes extranjeros a las universidades austriacas), donde el TJCE se implicó indebidamente en el derecho claramente nacional.

    ¿Cómo será con la Constitución Europea en vigor? La Carta Magna Europea ratificada no traerá ningún cambio significativo con respecto al TJCE en comparación con la situación jurídica actual. "La composición y competencias del sistema jurisdiccional no se alterarán respeto de las reformas del Tratado de Niza" (Arcelis Mangas Martín, "La Constitución Europea", p. 124). Entonces no limita tampoco una acción excesiva del TJCE.

    ¿Habrá otros ámbitos donde la Constitución Europea abra el camino a un mayor centralismo, en negligencia del principio de la subsidiaridad? ¿Donde no limita abusos del poder central?

  • Visibilidad europea

    A partir de mañana el canciller austriaco Wolfgang Schüssel será Presidente del Consejo Europeo por medio año. Si existiera ya la Constitución Europea ratificada, el señor Schüssel debería hoy dimitir de su mandato nacional como canciller.

    Además no será presidente por sólo 6 meses, sino por 2 años y medio que podrán renovarse una vez hasta alcanzar los 5 años.

    Esta presidencia estable de la Constitución Europea daría mucho más peso e impacto a la opinión pública y los medios de comunicación que ahora. El presidente tendría más autoridad ante el resto de las instituciones europeas. Asumiría, en su rango y condición, la representación exterior de la Unión.

    ¿Qué tal en un futuro lejano, el europeísta José Luis Rodríguez Zapatero - ya no Presidente del Gobierno español - Presidente al frente de la Unión Europea por 5 años? ¡Buen año nuevo!

  • Coreografía para el debate

    En estos días está finalizando la presidencia europea del Reino Unido. Esa presidencia ha tenido dos grandes méritos para la Unión. Se ha abierto el proceso de adhesión de Turquía y de Croacia. Y se ha concertado la difícil tarea de un presupuesto europeo plurianual de 2007 hasta 2013.

    Austría tendrá la próxima presidencia semestral en la primera mitad de 2006. Se debe esperar nuevos impulsos a la integración. Austria está situada en el centro de la nueva Europa de los 25 Estados miembros, con muchas ventajas de la integración europea para su país. Sus vecinos inmediatos al norte, este y sur son la República Checa, Eslovaquia, Ungría y Eslovenia. Todos son nuevos miembros de la UE. Entre otros asuntos Austría debería percibir muy favorablemente - por razones de mercado, economía y turismo -, que estos cuatro vecinos adapten pronto la moneda única, el Euro, en sus países (en el año 2007 ó 2008).

    La ministra austriaca de Exteriores ha anunciado hoy, promover durante su presidencia "una coreografía para el debate sobre la Constitución Europea" (Handelsblatt, 28/12/05).

  • ¡Transparencia financiera - ya!

    El 56 % de la población europea opina, que con la Constitución Europea la Unión funcionará más transparente. El 24 % no lo cree y el 20 % no lo sabe (Eurobarómetro, otoño 2005, publicado diciembre 2005).

    De veras la Constitución mejoraría la transparencia. Por ejemplo las sesiones del Parlamento Europeo deberían ser públicas, así como las del Consejo - hasta ahora un órgano oscurantista - , en las que éste delibere y vote sobre un proyecto de acto legislativo (Art. I-50 de la Constitución).

    Pero eso no es suficiente para los ciudadanos. Especialmente sobre lo que concierne al dinero, hay poca transparencia. Poca gente entiende, qué significa un 1 % del PIB como ingreso anual para las arcas europeas, para el presupuesto europeo, de que se había hablado tanto en las últimas cumbres. Pero expresando el mismo monte en forma de porcentaje de pago de impuestos, sí todo el mundo lo entiende. El 1% del PIB son aproximadamente el 5 % de nuestros impuestos.

    Sin o con la Constitución, hay que exigir esa y otras transparencias.

  • ¿Una Constitución europea para todos?

    Casi dos tercios, exactamente 63 % de la población de la Unión Europea quiere una Constitución para Europa, también en Francia (67 %) y en Holanda (62 %) después del referéndum negativo. Apenas 21 % de la población europea no ve necesaria una Constitución, cualquier Constitución.

    Pero en el Reino Unido y en los tres países nórdicos de la Unión (Dinamarca, Suecia y Finlandia) menos del 50 % de la población desea una Constitución europea. Los porcentajes del rechazo de la idea de una Constitución, de cualquier Constitución europea son altas: En Finlandia 43 %, en Dinamarca 40 %, en Suecia 35 %, en Reino Unido 32 %.

    Cualquier Constitución tendrá muchas dificultades de ser aceptada en referéndum en estos cuatro países, por su débil aceptación de la idea misma.

    Fuente: Eurobarómetro, otoño 2005, publicado diciembre 2005.

  • Europa: Integración a diferentes velocidades

    En una Unión a 25 o pronto 27 Estados miembros, es indispensable que haya una integración a diferentes velocidades. Este principio lógico ya se aplicó con respecto al Euro, cuando la Unión Europea apenas tenía 15 Estados miembros. Hoy tres Estados de los 15 todavía no han introducido la moneda única.

    Lo mismo o algo parecido debería ocurrir con la Constitución Europea. No se debería forzar a todos los 25 o 27 Estados miembros a aceptar la Carta Magna a la vez, exigiendo la unanimidad para la ratificación y entrada en vigor (Artículo IV-447 de la propia Constitución). Que un Estado rechace la Constitución para si mismo, no debería impedir que ella entre en vigor para los Estados miembros que la ratifiquen.

    "En una Unión a 25, la unanimidad parece receta para la desintegración" (Carlos Closa Montero, Universidad de Zaragoza). Eso es precisamente lo que pasaba con el NO francés y holandés en este erroneo proceso de unanimidad: La Unión Europea entraba en crisis, depresión y ralentización de la integración.

    Pero modificando el Art. IV-447 (y el artículo 48 del Tratado de Niza similarmente), se podría abrir un nuevo proceso de constitucionalización, dejando a cada Estado miembro la libertad de eligir que más le convenga. Al final del proceso resultaría una nueva Unión Europea, en que se integren - parecido a lo que pasa con el Euro - los Estados miembros que se quieren dejar regir por la Constitución y los otros que quieren seguir aplicando los antiguos Tratados (Niza etc.). Trabajarán en dos círculos concentricos, cuyos detalles de funcionamiento los habrá que precisar.

    Hay que abrir la libertad, a qué velocidad cada Estado quiere integrarse en la Unión.

  • ¡Aprender de los Estados Unidos!

    No aprender de la invasión en Irak, ni del desprecio a los derechos humanos en Guantánamo. Pero sí del proceso de la constitucionalización de los Estados Unidos al final del siglo XVIII, que podría ser un referente para el proceso constitucional de la Unión Europea.

    A los Estados de la Confederación norteamericana no se exigía la unanimidad en la ratificación de la Constitución. 13 Estados pertenecían a la Confederación. Sólo 12 Estados ratificaron la Constitución. Con estos 12 Estados se puso en marcha la Constitución en 1789 y se eligió a George Washington como primer presidente de los Estados Unidos.

    El estado Rhode Island rechazó la Constitución. Sólo más tarde se adhirió a la Constitución con un nuevo voto. ¿Por qué no usar un procedimiento parecido para la Constitución Europea y de esta manera obtener un éxito final en el proceso?

  • Declaración Social Europea

    La canciller alemana Ãngela Merkel quiere proponer a los otros 24 Jefes de Gobierno y de Estado de la Unión Europea una declaración sobre la "dimensión social de Europa". Esta declaración se añadiría como protocolo al Tratado para una Constitución Europea, sin cambiar el texto mismo de la Constitución.

    Esta Declaración Social Europea obligaría a la Comisión Europea, al Consejo de Ministros y al Parlamento Europeo a tomar en cuenta - más que ahora - las consecuencias sociales de la legislación europea. Intención de la Declaración Social es, facilitar a los ciudadanos de Francia y Holanda a dar su SI a la Constitución Europea en un nuevo referéndum.

    Fuente: "Handelsblatt", Alemania, 18/12/05

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